Clase 2



LA NATURALEZA MATERIAL


La educación en la plataforma espiritual implica conocer y comprender adecuadamente nuestra actual posición de seres condicionados por las leyes de la naturaleza material. Justamente naturaleza material significa naturaleza condicionada, es decir, una realidad sujeta a límites. Dichos límites en la actualidad nos mantienen cautivos en éste espacio temporal, caracterizado por fenómenos tales como el nacimiento, la enfermedad y la muerte. La tradición védica ofrece mucha información acerca de como liberarse de estas ataduras, para lo cual es importante saber como funcionan las leyes que actualmente rigen nuestra interacción con la materia, con el objetivo de aprender a trascender su influencia. Repasemos algunos de los conceptos más elementales.

Karma y Reencarnación


La ley del karma es una de las leyes naturales que rigen el universo. Existen diferentes leyes naturales que son aceptadas por las personas sin cuestionamiento alguno, como la ley de la gravedad o la ley de la correspondencia; ambas son aceptadas como parte de la fenomenología de este mundo y sobre ello no existen dudas ya que su observación y comprobación se han llevado a cabo sobre bases científicas.
De la misma forma existe también la llamada ley de acción y reacción, y corresponde a la cuarta ley tratada científicamente por Isaac Newton; pero de hecho ha sido explicada desde tiempo inmemorial por la tradición védica y muchas otras tradiciones místicas.
Básicamente karma significa, que todo aquello que es accionado repercutirá inevitablemente sobre el punto de la acción; dicho de otra forma para toda acción hay una reacción igual y opuesta.


Cuando hablamos del karma de los seres humanos debemos dar una mirada profunda al espíritu con el cual hemos interactuado con la materia. En muchos casos nos toparemos con situaciones indescifrables para el común denominador de las personas, quienes desconcertadas por los distintos sucesos acontecidos en sus vidas, presas de la ignorancia, incurren una y otra vez en las mismas actividades que originan su sufrimiento. Podemos comenzar por explicar el aspecto más elemental del karma para situarnos en un escenario conocido.

Karma Inmediato (a corto plazo).


Es aquel que se manifiesta inmediatamente de ejecutarse la acción y que nos permite identificar su procedencia sin dificultades. Ej. Sufrir una indigestión tras haberse excedido con alguna comida; comer excesivamente es la acción y sufrir una indigestión es la reacción natural. En virtud de este principio elemental podemos observar que toda situación humana ya sea de sufrimiento o de dicha, es el resultado de una acción previamente ejecutada. 
Este mismo principio comenzará a presentar diferentes matices de acuerdo al nivel de complejidad con el cual actuemos. Por ejemplo, si diariamente un hombre adoptara la costumbre de ejercitar su mente realizando ciertos cálculos numéricos, dicho individuo no percibirá ningún cambio inmediato; pero sin duda al término de algunos años el sujeto notará un incremento significativo en sus capacidades mentales. En este ejemplo, debido a que el proceso de la acción es bastante mas complejo y sutil que en el ejemplo anterior, la reacción tardará mas tiempo en volverse manifiesta y presentará una serie de características mucho mas complejas. 
A continuación veremos como es que según la naturaleza de nuestras actividades, sus respectivas reacciones concomitantes irán adquiriendo caracteres cada vez mas complejos e impredecibles.

Karma a largo Plazo.


Tal como vimos en el ejemplo anterior, mientras mas complejas sean las acciones que ejecutemos (sean buenas o malas) mas intrincadas serán sus reacciones, y estas pueden manifestarse mucho tiempo después de cometida la acción. Sobre este punto se puede afirmar que muchas de las mas extrañas patologías mentales y en general las mas raras situaciones humanas son el resultado de una acción sin conocimiento de causa.
La comprensión védica nos brinda información detallada sobre como es que  operan estos mecanismos naturales en el entorno, la vida y la psicología de las personas. Repasemos algunos de los siguientes conceptos ligados a la primera etapa del karma, la Acción.

 
Aprarabdha. Es la fase siguiente a la ejecución de la acción. Es el registro de la acción que la naturaleza archiva hasta el momento que ésta determine su regreso a la fuente de origen (reacción).

Kutam. Es un condicionamiento psicológico que se forma en la mente del individuo. Dicho condicionamiento desarrollará en él la tendencia a sentirse atraído por cometer acciones similares.

Bijan. Es una fase mas avanzada del condicionamiento anterior, en la cual el individuo ya tiene definido el perfil de sus siguientes acciones.

Prarabhda. Es la fase en la cual el individuo incurre en la misma actividad, fomentando una suerte de circulo vicioso.

 

Para ilustrar de mejor forma como es que se enlazan estos fenómenos pongamos un ejemplo.
Supongamos que cierta persona en un determinado momento toma algo ajeno (Acción). Esta acción (el robo) inmediatamente será registrada por la naturaleza y debidamente archivada en su memoria(Aprarabhda). Luego de algún tiempo esta misma persona experimentará ciertos cambios en su mente, dándole cabida a pensamientos y tendencias negativas que sutilmente fomentarán el deseo de robar nuevamente (Kutam). Tiempo después dicha persona ya manifiesta un deseo explícito de robar nuevamente(Bijan). Finalmente la persona sale a la calle y repite la acción una y otra vez consolidando un vicio. (Prarabdha).
De esta manera los Vedas nos explican de forma científica como es que funcionan estos mecanismos de la psicología humana de acuerdo a nuestra interacción con la naturaleza. A continuación analicemos los pormenores de la etapa subsiguiente, La Reacción.
La comprensión védica nos informa acerca de 2 tipos de reacción.

Vikarma. Se refiere a aquella reacción derivada de la acción material negativa. Enlazando este concepto con el ejemplo anterior, el sujeto que cometió el robo, ya sea a mediano o largo plazo será sancionado por las leyes naturales siendo victima de algún tipo de delito relativo al robo.

Karma. Se refiere a aquella reacción derivada de la acción material positiva. Por ejemplo, si una persona practica la beneficencia material, la naturaleza tarde o temprano retribuirá su buena conducta otorgándole algún tipo de ganancia material.
En términos generales vikarma se refiere al fruto de las acciones materiales negativas y karma al fruto de las acciones materiales positivas. Pero ya sea que una persona practique la caridad material o la explotación y el abuso, ambas serán retribuidas por la naturaleza de forma indefectible, siempre en términos materiales.
Existe un concepto completamente opuesto al de las reacciones materiales sean positivas o negativas. Para poder comprender adecuadamente este concepto denominado Akarma, es preciso comprender que tanto la reacción positiva (karma) como la negativa (vikarma), tienen lugar dentro de los parámetros de temporalidad de este mundo, es decir ambas situaciones materiales nos están condicionando repetidamente al nacimiento y a la muerte.

 
Akarma significa, aquella acción que no genera una reacción material, es decir, aquella acción que nos libera de la necesidad de volver a nacer en este mundo para recibir las sanciones o beneficios concomitantes a nuestras acciones materiales. En conclusión Akarma es la acción que nos libera del ciclo de repetidos nacimientos y muertes. Antes de seguir profundizando en el concepto de Akarma, debemos esclarecer el punto referido al ciclo de repetidos nacimientos y muertes, el cual se encuentra íntimamente ligado al siguiente concepto: 

 

 


Reencarnación 


La reencarnación o la también llamada trasmigración del alma, es un suceso natural que ha sido aceptado y explicado por diferentes tradiciones místicas del mundo y sobre la cual se establecen las bases para tener una mayor comprensión del fenómeno del karma.
Ciertamente aunque en la actualidad muchas personas hayan querido desacreditar la milenaria sabiduría de Los Vedas considerando el concepto de la reencarnación como un aspecto carente de bases científicas, la verdad es que existen muchos indicios para tomar en consideración que no somos un cuerpo destinado a morir.
De hecho la comprensión védica señala que la verdeara identidad de toda entidad viviente es la de alma espiritual, la cual se encuentra residiendo dentro del cuerpo material y cuya naturaleza no tiene ninguna relación con este mundo y sus fenómenos temporales. Esto ha sido señalado por el Bhagavad Gita (2.22) cuando se dice:




Se dice que cada 7 años el cuerpo renueva por completo la totalidad de sus células y dicha transición corresponde al mismo fenómeno material. Remitámonos nuevamente a las observaciones científicas de Newton, cuya ley de Lavoisier dice lo siguiente: "la energía no se crea ni se destruye, solo se transforma". La comprensión védica explicó este mismo principio desde mucho antes, al declarar que no existe la posibilidad de que el atma (alma) o la chispa de vida que le da movimiento al cuerpo, sea susceptible de ser destruida; por el contrario si enlazamos este concepto a lo descrito anteriormente sobre el karma podremos tener una perspectiva totalmente nueva respecto al porqué de la multiplicidad de géneros, especies y naturalezas de vida distintas. 

Tan solo analicemos estos puntos y tratemos de entender que la coexistencia de tantos aspectos distintos en un mismo hábitat no corresponde a un factor indeterminado o al azar. Las formas de vida son el resultado de sus actividades previas y nuestro destino depende completamente de nuestra actuación en este mundo. Consideremos seriamente estos planteamientos dotados de mucha mas lógica que las teorías evolucionistas y el concepto de que no existe vida después de la muerte. ¿Como podría la naturaleza ser tan imperfecta como para darle a una entidad viviente como el ser humano tantas y tan refinadas potencialidades y al mismo tiempo darle a un hongo o a una bacteria tan pocas posibilidades de desarrollo?

Para que esto tenga sentido es razonable pensar que todas las entidades vivientes somos susceptibles de experimentar variadas formas de vida y de desarrollo a lo largo de un ciclo natural y evolutivo, en virtud de la trasmigración del alma o la reencarnación.


Al apreciar la perfección con la cual actúa la naturaleza podemos concluir en que todo lo existente funciona en base a un principio inteligente, y dicha inteligencia es la expresión de una fuerza superior que rige cada aspecto de este universo. La naturaleza misma es un ser viviente dotado de recursos suficientes para mantener con vida a toda entidad existente, pero sobre todo la naturaleza es una entidad provista de un carácter  eminentemente pedagógico. Cada fenómeno de este mundo es en realidad una clave para progresar en el sendero de la aceptación de responsabilidades relacionadas con el cuidado del medio que nos rodea, lo cual es el principio del amor universal.



Dicho de otra manera la ley del karma es una ley educativa cuya principal función consiste en recordarle a las personas que la condición de vida humana es una condición privilegiada en la cual no hay cabida para el abuso y la explotación.
Retomando el concepto de Akarma y con la finalidad de reforzar su definición, a continuación analicemos la perspectiva védica respecto lo que se define como los planos de vida.
Srila Sridhar Maharaj, nos explica que la vida humana se desarrolla básicamente en tres planos o niveles de acción.


Plano de la Explotación: Cuando actuamos motivados por nuestra propia complacencia sensorial, disponiendo de cada recurso existente para incrementar nuestra gratificación sin considerar el perjuicio que se está generando al entorno y a uno mismo. Es aquella posición en la cual tratamos de ponerlo todo para nuestro deleite ignorando los procesos karmáticos.
Plano de la Renunciación: Llamado también plano de la inacción. Al advertir que los distintos tipos de sufrimiento son el resultado de ejecutar diversas clases de acciones; decidimos renunciar a la acción y a sus reacciones respectivas. Dicho procedimiento logra apartarnos temporalmente de las reacciones del karma, pero no nos eleva hacia el nivel mas elevado de conciencia, ya que conciencia significa que somos seres dinámicos y nuestra natural tendencia a actuar no debe ser suprimida; debe de ser direccionada. Practicar la inacción equivale a controlar la fiebre eliminando la temperatura del cuerpo. Cuando la temperatura del cuerpo sube, esta debe ser regulada y no eliminada.

Plano de la Dedicación: Aquel plano en el que hacemos uso de nuestra natural facultad de actuar pero direccionándola hacia la búsqueda del beneficio espiritual de todas las entidades vivientes. A diferencia de los dos niveles anteriores, nuestra relación con la naturaleza material no será la de someterla a nuestros deseos egoístas, ni la de rechazarla por medios artificiales; se trata de ponerse al servicio de la voluntad suprema a través de ofrecerle nuestros actos en beneficio de los demás.
Akarma significa emplear nuestra inteligencia y capacidades en generar acciones que promuevan el desarrollo de nuestra existencia eterna. Es la acción ejecutada sin ningún tipo de motivación material y sin ninguna expectativa por el resultado, de hecho akarma significa trabajar para no vover a trabajar mas en este mundo material.

Las 3 Modalidades de la Energía Material

 

La naturaleza material se encuentra regida por 3 energías sustanciales: Satwa (Bondad), Rajas (Pasión) y Tamas (Ignorancia); se dice que de la interacción de éstas, surgen todas las formas de vida  y sus respectivos matices y características. Srila Prabhupada solía comparar este proceso con la interacción de los 3 colores básicos (azul, rojo y amarillo) a partir de los cuales surge toda la gama o espectro cromático.
Las modalidades de la naturaleza material también son denominadas gunas, que en idioma sánscrito significa soga, atadura o cadena. Esto significa que cualquiera de estas manifestaciones materiales son factores condicionantes que nos sujetan o nos atan a este mundo fenoménico.  Dentro de nosotros anidan todas las tendencias que nos fuerzan a actuar influenciados por cualquiera de estas 3 ataduras; sin embargo también podemos aprender la forma de liberarnos de tales condicionamientos. A continuación repasemos la descripción dada por los vedas de cada una de ellas.


Satwa (Bondad). Modalidad de la bondad quiere decir bondad material, aquel estado en el cual se siente atracción por la ecuanimidad y el equilibrio material. Así mismo se manifiesta una tendencia natural a asistir a los demás en sus necesidades (altruismo). Estando influenciado por la modalidad de la bondad el ser humano manifiesta una conducta juiciosa y mesurada . Se caracteriza por el apego al conocimiento y a la caridad.
Rajas (Pasión). Se caracteriza por el apego a la acción fruitiva, es decir al ejercicio de todo aquello que nos brinde satisfacción temporal. Estando influenciado por la modalidad de la pasión, el ser humano manifiesta una actitud compulsiva y agitada; uno se absorbe en las transacciones materiales con la naturaleza (ley de acción y reacción) y desarrollará la tendencia a perder el equilibrio.
Tamas (Ignorancia). Surge como consecuencia de la perdida del equilibrio. Producto de nuestro apego por la acción fruitiva, nos volvemos esclavos de la gratificación de nuestros sentidos; lo cual a su vez trae como consecuencia el descontrol y la paulatina perdida del juicio. Aquella persona influenciada por la modalidad de la ignorancia, pierde el equilibrio natural y cae enferma de locura. Se caracteriza por la pereza, el sueño excesivo y la suciedad.




Srila Paramadvaiti Swami en su manual de Oida Terapia realiza un profundo análisis acerca del incremento progresivo de enfermos mentales como el resultado del predominio de la modalidad de la ignorancia en la sociedad moderna.
Naturalmente una persona saludable e inteligente optará por situarse en la modalidad de la bondad, y de hecho el sistema védico recomienda elevarse hacia dicha plataforma con el objetivo de proyectar nuestro crecimiento hacia una esfera superior. Esto significa que el plano de la modalidad de la bondad es un estado previo a nuestro desarrollo en el sendero de la espiritualidad.

Ser una persona bondadosa significa ser una persona civilizada, y aquello es un requisito indispensable para quien aspire ser promovido al plano de la vida espiritual. Sin embargo un estudiante de la verdad establece su vida en una plataforma superior llamada Sudha Tattva, la cual esta situada por encima de las 3 modalidades de la naturaleza material y en donde predomina la conciencia espiritual.
 Por tal razón Srila Paramadvaiti Swami nos advierte en su manual de Oída Terapia que la vida espiritual implica mucho mas que ser simplemente una persona bondadosa en términos materiales. De la misma forma encontramos en textos bíblicos, referencias en donde el mismo Cristo expresa su repudio frente a la actitud cómoda  de quien ha encontrado cierto equilibrio material en su vida, cuando en Apocalipsis 3:15-16 dice:
“Conozco tus obras: no eres ni frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero porque eres tibio y no frío o caliente, voy a vomitarte de mi boca.”



Sin embargo debemos ser muy diligentes en cada paso de nuestro crecimiento y en primera instancia debemos trabajar arduamente para volvernos seres perfectamente civilizados.
Pero ¿Como volverse una persona bondadosa?
Ciertamente aquello implica una práctica, y únicamente podremos experimentar cambios significativos en nuestro interior en cuanto aprendamos la manera adecuada  de llevar a cabo esta práctica. Para ello la comprensión védica recomienda adquirir la metodología del Vaidhi Bhakti  Sadhana (reglas y regulaciones), así como la meditación sistemática en los mantras sagrados como el Maha Mantra Hare Krsna. Aquella persona que pueda llevar a la praxis esta milenaria prescripción, podrá ser testigo de la transformación de su realidad subjetiva; es decir, uno podrá percibir como su propia conciencia se expandirá hacia limites insospechados de sensibilidad y aprecio por cada aspecto de la creación, y ello traerá consigo el incremento de nuestra capacidad de amar incondicionalmente. Ciertamente el amor incondicional por la vida y por el creador constituyen los verdaderos pilares de la evolución humana.

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