Clase 3


Introducción a la cosmología vedica


Prosiguiendo con el enfoque dado por los vedas sobre la naturaleza material, a continuación nos internaremos en la naturaleza de la entidad viviente, la cual está básicamente constituida por 8 elementos materiales; 5 elementos densos o burdos y 3 elementos sutiles.

El Cuerpo Denso

 

Es el cuerpo físico, aquel por medio del cual nos interrelacionamos con la materia. Está conformado por 5 elementos burdos sustanciales: Tierra, agua, fuego, aire y éter. Se dice que de la combinación de estos 5 elementos surgen todas las formas de vida existentes.

Comprendiendo que este planeta se encuentra principalmente constituido por estos 5 ingredientes fundamentales, es fácilmente deducible que nuestro organismo mostrando plena compatibilidad con la propia naturaleza de su hábitat, a su vez es el resultado de la combinación de todos estos elementos en proporciones distintas, y de hecho esta correspondencia habla de nuestra relación de dependencia para con la madre tierra.

Por ejemplo cuando se habla del elemento tierra, se hace referencia al aspecto más denso de nuestro cuerpo (los  huesos), el agua es un aspecto menos denso (la sangre, la grasa, etc.), más fino que el agua es el fuego (la digestión), aun más fino que el fuego es el aire (oxígeno) y más fino que el aire es el éter (el espacio).


El cuerpo Sutil: 


También llamado cuerpo astral, está conformado por tres elementos materiales en estado sutil: Mente, inteligencia e identidad falsa. El proceso por el cual estas 3 entidades se relacionan está descrito a continuación:

El cuerpo burdo, conformado por los 5 elementos densos, emplea los sentidos físicos (tacto, gusto, olfato, vista y oído) para obtener toda clase de experiencias. Los sentidos están comandados por la mente, la cual se encuentra constantemente contemplando las diferentes posibilidades de disfrute y evadiendo todo aquello que no le brinde satisfacción (aceptar y rechazar).

Por encima del plano de la mente se encuentra la inteligencia, la cual cumple la función de analizar, evaluar, y facilitar los medios para satisfacer las exigencias de la mente.

Por encima del plano de la inteligencia se halla el aspecto de identidad falsa o conciencia, el cual determina la orientación para la cual tanto la inteligencia como la mente se desarrollarán. Cuando el ser humano a desarrollado una conciencia corporal de vida  (yo soy este cuerpo), su inteligencia se verá condicionada a establecer juicios a partir de este principio erróneo y por ende la mente no podrá tener un factor de control que le impida sumirse cada vez más en la gratificación de los sentidos.

En conclusión la mente cumple la función de demandar deseos, la inteligencia de discriminarlos y la identidad o ego falso de orientar estas 2 tendencias hacia una plataforma positiva o negativa.


Si un país tiene un mal gobernante, sus poderes legales se verán desorientados y como consecuencia de esto el pueblo se corromperá. De la misma forma una identidad errónea (yo soy este cuerpo) traerá como resultado una inteligencia mal direccionada y por ende una mente descontrolada, lo cual se verá reflejado en un cuerpo lleno de vicios y enfermedades.

El punto principal consiste en establecer nuestra verdadera identidad como almas espirituales. Cuando la entidad viviente condicionada logra, en virtud de la práctica del yoga,  alcanzar el nivel de conciencia espiritual (yo soy un alma espiritual), queda removida la falsa identidad y ello conlleva la purificación de la inteligencia y la domesticación de la mente.

Una mente descontrolada es el factor que desencadena las enfermedades y todas  las miserias que el cuerpo puede experimentar; es por ello que la tradición védica recomienda situarse en la plataforma de la educación espiritual y aprender gradualmente la ciencia que nos despoja del falso concepto de la identidad material y la gratificación indiscriminada de los sentidos.. 


Introducción a la Cosmología Védica

En la actualidad nos encontramos residiendo en un plano aparentemente objetivo; es decir en un mundo en donde todo lo que vemos y sentimos tiene un aspecto de realidad. Creemos que formamos parte de una ciudad, de un país, de un continente y que pertenecemos a una familia, a una raza o cualquier otro tipo de designación temporal.

Sin embargo a partir del entendimiento de que no somos este cuerpo, naturalmente habremos de preguntarnos acerca de nuestra verdadera posición y procedencia.

La literatura védica nos informa acerca de los distintos planos de existencia que conforman el total de la creación, así mismo nos describe las características y naturaleza de cada uno de estos planos.


La Energía Interna (Antaranga Shakti). 

Es el plano original de existencia, del cual emanan todos los demás planos de vida y tiene la característica de ser plenamente espiritual. Cuando se habla de espiritualidad plena se refiere a que no se está sujeto a ningún fenómeno temporal. En aquel nivel todas las entidades vivientes disfrutan de una existencia conciente y supremamente placentera de manera ininterrumpida; lo cual significa que su identidad como seres eternos no se encuentra sujeta a cambios ni confusión.

Todas las tradiciones místicas de distintas maneras hacen referencia a este plano de vida; la tradición cristiana por ejemplo le llama el paraíso, y sobre él hemos escuchado muchas historias contenidas en la Biblia.

De una manera u otra los seres humanos guardamos en nuestro corazón la esperanza de que después de esta vida nos espera un destino de felicidad eterna, y este sentimiento no es equívoco; en realidad debido a que somos almas espirituales, por naturaleza anhelamos relacionarnos con el entorno en el cual podamos expresar nuestra condición intrínseca de eternidad, conciencia y bienaventuranza.

Existe mucha información acerca de las características del plano espiritual. Los vedas nos enseñan que así como en este plano material existen ilimitados universos, constelaciones y sistemas planetarios; de la misma forma en el mundo espiritual todo está debidamente constituido por planetas, de acuerdo a la naturaleza y modalidad espiritual de cada entidad viviente.

De hecho estos planetas espirituales se encuentran regidos por la suprema personalidad de dios Krsna, el cual a su vez despliega otros dos niveles de existencia inferiores los cuales surgen a partir de la refulgencia de Antaranga Shakti o la energía interna, y cuya naturaleza se encuentra condicionada por distintos fenómenos temporales. 


La Energía Externa (Bahiranga Shakti) 

Es la energía física manifiesta, es decir el mundo material en el cual nos encontramos actualmente. Como se mencionó anteriormente este mundo material es el reflejo o la refulgencia del cuerpo espiritual del señor supremo y por ende nos encontramos viviendo en una especie de sombra. Cuando uno visualiza la sombra de un cuerpo proyectada en una pared, uno puede tener una noción básica del cuerpo que se esta proyectando, pero en definitiva su relación con dicho cuerpo se va a ver limitada a una simple impresión.

Si alguien cree conocer detalladamente la naturaleza divina y del señor supremo por observar minuciosamente este mundo material subjetivo, esto equivale a creer que alguien puede conocer detalladamente un cuerpo por observar diligentemente su sombra proyectada en la pared.

Una definición correcta de realidad es, aquello que existe permanente e ininterrumpidamente. En este mundo material, aunque aparentemente estamos existiendo de forma plena y concisa (objetiva), no podemos decir que estamos viviendo de manera permanente e ininterrumpida, ya que por acción de las leyes naturales tendremos que dejar este cuerpo y tomar muchos otros. A partir de este enfoque podemos concluir que todo aquello que esté sujeto a cambios sin mostrar una característica eterna e ininterrumpida, es un factor ilusorio; dicho de otra manera, la vida en el mundo material (Bahiranga Shakti) es simplemente una ilusión.


La Energia Marginal (Tatashta Shakti) 

Tatashta se define como aquella línea divisoria que se encuentra situada entre dos realidades. Por ejemplo el mar y la arena están divididos por una línea imaginaria, que aunque podamos visualizar no podemos tocar o custodiar. De la misma forma la energía marginal o Tatashta Shakti, es el plano situado en el límite de la energía interna y la energía externa, y del cual provenimos todas las entidades vivientes condicionadas.

En este plano de existencia todas las entidades vivientes se encuentran suspendidas en un estado de dormir sin soñar y los elementos materiales se encuentran en estado no diferenciado (mezclado). Nuestra natural tendencia al disfrute (interés separado) nos condujo hacia el plano de la explotación, es decir hacia el mundo material ilusorio, en donde todo se encuentra dispuesto para la satisfacción temporal de la entidad viviente y en donde podemos cultivar una identidad relativa a estos intereses.
 Actualmente hemos manifestado nuestra existencia en esta tierra sujeta a cambios y fenómenos temporales, los cuales dan lugar a las cuatro clases de sufrimiento: nacimiento, enfermedad, vejez y muerte.


El éxito de la vida espiritual consiste simplemente en cultivar el interés común (proporcionar disfrute a Krishna, la suprema personalidad de dios) y de esa manera restablecer nuestra identidad como seres eternos, ajenos a los cambios y perturbaciones de este mundo fenoménico y poder así alcanzar la morada suprema Antaranga Shakti, nuestra natural fuente de origen.

En conclusión, la educación en la esfera espiritual, busca reanudar nuestra relación con la realidad superior, de la cual emerge esta falsa plataforma de vida. Debemos esforzarnos por alcanzar aquel plano que se encuentra detrás de la densidad del fenómeno material y cuya esencia es susceptible de ser percibida por todo aquel que se dedique al cultivo de la post existencia. No es necesario dejar este mundo para poder percibir la energía interna del señor supremo, justamente la auto realización espiritual consiste en aprender a percibir la suprema realidad en el marco de nuestra experiencia interna; lo cual en otras palabras significa vivir percibiendo al señor supremo en nuestros corazones y el corazón de toda entidad viviente.


Los Aspectos del Absoluto

Todos necesitamos desarrollar un vínculo con la verdad absoluta, sea cual fuera nuestra posición en este mundo, incluso si rechazamos todo tipo de concepción religiosa, aun así nuestra tendencia interna es la de abrazar algún aspecto del infinito. Podemos ver que hasta el más escéptico mantiene algún tipo de inclinación por rendirse ante alguna  fuerza o poder superior. Todos de alguna manera buscamos el amparo de alguna doctrina, ciencia, arte o cualquier otra manifestación directa o indirecta de la energía suprema del absoluto.

El señor supremo manifiesta diferentes niveles de proximidad con las entidades vivientes dependiendo del deseo de cada quien de acercarse a su corazón. Existen tres aspectos con los cuales Dios se relaciona con nosotros.


Brahman o Aspecto Impersonal.  Es la luz o refulgencia que emana del cuerpo trascendental del señor supremo; se le conoce como su aspecto impersonal, debido a que dicha energía no nos relaciona directamente con la suprema personalidad del absoluto. Existen muchas tradiciones culturales que han cultivado una relación impersonal con el infinito, muchas de ellas se dedicaron adorar a alguna forma de energía parcial del señor supremo, como los astros, la tierra, el cosmos, etc.

 Paramatma o Aspecto Localizado. Es el aspecto consiente que se manifiesta en nuestro interior, como el testigo (Antariamin) que nos acompaña vida tras vida, cual consejero que nos recuerda en todo momento como debemos actuar. Todos hemos sentido el llamado de nuestra voz de la conciencia, la cual no es otra cosa que la misma suprema personalidad de dios, comunicándose con nosotros a través de nuestro propio corazón. En la tradición cristiana se le conoce como el espíritu santo, y de acuerdo a nuestros esfuerzos por conectarnos con esta realidad superior, iremos escalando distintos niveles correspondientes a nuestro avance espiritual.

Bhagavan o Aspecto Personal. Es la última instancia en cuanto a nuestra relación con el supremo, lo cual implica mantener una relación directa con él como si se tratara de una persona. De hecho Bhagavan Sri Krsna es la misma suprema personalidad de Dios, el cual se encuentra residiendo en un plano diferente al nuestro, pero en el cual él manifiesta características personales similares a las nuestras. La Biblia dice que Dios nos concibió a su imagen y semejanza; ciertamente dicha afirmación es corroborada por la literatura védica, cuando se describe a Krsna como alguien con el cual uno puede relacionarse en la forma de sirviente, amigo, padre o amante.


Esta concepción de la divinidad en definitiva corresponde al más avanzado estadio de la relación con la divinidad, pues Krsna revela su forma personal únicamente a quien haya desarrollado un amor incondicional por él, trascendiendo el cálculo y el deseo de obtener algo a cambio, incluso la misma liberación.

Si bien es bastante difícil tratar de imaginar cómo es que se manifiesta esta avanzada etapa espiritual, nuestros maestros recomiendan volverse muy serios en la práctica del Bhakti yoga y el servicio devocional, porque esta es la única manera de poder alcanzar semejante estado de conciencia. Srila Sriddhar Maharaj dice que el finito no es capaz de ascender hacia el plano infinito, sin embargo el infinito si es capaz de descender hasta nuestro grosero plano de existencia en virtud de nuestros esfuerzos en la vida espiritual.

Tampoco es necesario dejar este cuerpo para ponerse en contacto con Bhagavan Sri Krsna, pues el mismo Krsna nos ha dejado la clave para poder percibirlo directamente a través de pronunciar su nombre de manera sistemática. Los devotos de Krsna hacen el voto de cantar diariamente al menos 1728 veces el santo nombre de Krsna con la única motivación de poder percibir su presencia en su propia realidad interna. Este no es un proceso artificial o sugestivo, es un método autorizado y corroborable, únicamente tenemos que dejar de lado nuestros prejuicios y absorbernos en la meditación del santo nombre del señor.

Una manera de comprender con claridad los aspectos del absoluto es a través de la siguiente analogía:

El Brahman o aspecto impersonal es comparado con la luz del sol.
Paramatma o el aspecto localizado es comparado con la misma esfera solar (el sol)
Bhagavan o el aspecto personal es comparado con la entidad o regente que gobierna el sol.

De la misma forma nosotros podemos elegir con cual de los aspectos del señor supremo deseamos relacionarnos; con la misma facilidad con la que podemos distinguir la diferencia entre los rayos del sol, la misma esfera solar, o en una instancia superior el regente o semidios que gobierna el sol.
Desde luego el progreso en la vida espiritual es gradual y paulatino; debemos comenzar por cultivar una meditación permanente en reverenciar al señor supremo presente en nuestro corazón y en el corazón de los demás (Paramatma). El Bhakti Yoga nos llevará por un camino progresivo a partir del entendimiento de que cada una de nuestras acciones están siendo permanentemente vigiladas por el señor supremo en la forma del testigo de nuestro corazón (Antariamin) y ello fomentará en nosotros la capacidad de percibirlo en cada expresión de vida y en cada suceso, de manera cada vez mas intensa y gozosa. No debemos pretender asumir una posición o un nivel espiritual que no nos corresponde, ya que de hacerlo nuestro crecimiento no sería genuino y las bases de nuestra vida espiritual carecerían de solidez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario